HabÃa un niño tan pero tan feo que un dÃa va donde la mama y le dice:
¿Mami tu me quieres?
Y la mamá le responde:
Si, mijito, pero sólo como amigos…Â
Esta gran sabiduria muestra como en ocasiones buscamos simplemente categorizar a la gente por ser “fea” o “bonita” cuando cualquier persona solo es un reflejo de lo que nosotros SOMOS.
SÃ, asà es. No hay hombres ni mujeres feas. Hay belleza y armonÃa siempre en todo a pesar de que lo que observemos no sea más que un condicionamiento social. Quién ha dicho que la supuesta fealdad no sea atrayente? Leer más …







